1. Durante su reciente visita a Senegal como parte de su gira africana se centró en combatir la inmigración irregular, el primer ministro español Pedro Sánchez ha declarado que es "imperativo" deportar a los inmigrantes irregulares que llegan a las costas españolas.Explicó que esto envía un mensaje claro e inequívoco a los traficantes y a los involucrados en el comercio, ya que ponen en riesgo la vida de los compatriotas españoles y rompen las esperanzas de muchas familias que confían en ellos.Sánchez también advirtió que la inmigración irregular masiva puede traer todo tipo de bienes ilícitos, así como terrorismo.Defendió esta decisión después de proponer un esquema de migración circular para llenar vacantes de empleo con inmigrantes.Según el gobierno español, España requerirá entre 200,000 y 250,000 trabajadores inmigrantes anualmente hasta 2050 para "mantener el estado de bienestar".El Secretario General del PSOE describió la situación de la migración como "compleja".Específicamente, se refirió a la "presión creciente" de la afluencia de personas a través de la ruta del Atlántico, en referencia al fuerte aumento de las llegadas de inmigración irregular en las Islas Canarias este año en comparación con 2023, como se detalla en el Informe Bi-Monthly del Ministerio del Interior.Debido a estas razones, Sánchez ha insistido en "continuidad y fortalecimiento" de las relaciones bilaterales de España con los países africanos, como la mayoría de los inmigrantes irregulares se originan en estas regiones.Por el contrario, defendió una política de "migración regular", que ambos gobiernos apoyan desde el principio.Sánchez también elogió los valores de "justicia y equidad" compartidos por España y Senegal.Sin embargo, el PP criticó el cambio de postura de Sánchez, que describieron como "24 horas después" que cuando Moncloa criticó al portavoz de PP en el Congreso por afirmar que Alemania estaba deportando a inmigrantes irregulares mientras España se presentaba como un destino para el trabajo de 250,000 africanos africanos.migrantes.El PP acusó a Sánchez de "evolucionar su posición" y afirmó que el gobierno no tiene un plan para abordar la situación, que ha estado en curso durante meses debido a la inacción de Pedro Sánchez.También criticaron a Sánchez por negarse a reunirse con los representantes de las comunidades autónomas a través de la Conferencia de Presidentes.Todo esto mientras "España es ahora el destino preferido para los traficantes que mueven cientos de miles de seres humanos", según el PP.
Pedro Sánchez cambia de discurso y asegura que es imprescindible deportar a los inmigrantes ilegales que llegan a las costas españolas.